MUSICA Y PLASTICA RECIBEN HOMENAJE



Georgia OKeeffe
Pintora abstracta estadounidense notable por la pureza y claridad de sus naturalezas muertas. OKeeffe nació el 15 de noviembre de 1887 en Sun Prairie, Wisconsin, y estudió en la escuela del Instituto de Arte de Chicago y en la Liga de Estudiantes de Arte de Nueva York.
Se dedicó a la enseñanza artística en Texas desde 1913 a 1918. En 1916 el fotógrafo y galerista estadounidense Alfred Stieglitz (con quien se casó en 1924) se mostró interesado en sus dibujos abstractos, exponiéndolos en la 291, su galería de Nueva York.
Su obra se expuso cada año en las galerías de Stieglitz hasta la muerte de su esposo en 1946, y en otras instituciones importantes.
OKeeffe, famosa por sus pinturas sobre escenas y flores del desierto, en las que las simples flores u objetos como calaveras de vaca se presentan en primeros planos, se trasladó a Nuevo México en 1949.
Aunque OKeeffe trata los temas de forma figurativa, la severidad de líneas, el colorido claro y transparente los audaces esquemas compositivos producen diseños abstractos.
Gran número de sus obras poseen un efecto abstracto, dentro de la temática floral como en Iris negro (1926, Metropolitan Museum of Art, Nueva York),
en donde los detalles de la flor se han agrandado hasta el
punto de que ésta resulta irreconocible y sorprendente. Murió el 6 de marzo de 1986, a los noventa y nueve años.
Daniel Barenboim

En 1942 nace el pianista argentino-isralieta, famoso por sus interpretaciones de obras de los períodos clásico y romántico. Su discografía está integrada por "Mi Buenos Aires querido", "Tangos among friends", "Tribute to Ellingotn" y "Brazilian Rhapsody".
"Hacer música es algo más que producir sonidos –dijo–; es indispensable que un director, un compositor, un intérprete, se interese por la pintura, por el cine, por la filosofía de su tiempo; eso lo ayudará a tener una nueva visión de las obras tradicionales
Como la música, a la que define como “aire sonoro”, Daniel Barenboim no reconoce fronteras. Fuerte crítico de la mano dura en Israel y de la ocupación militar hebrea de Cisjordania y la Franja de Gaza, casi pierde la ciudadanía israelí porque en un intervalo de sus presentaciones en el Festival de Música de Cámara de Jerusalén se trasladó sin permiso con pasaporte argentino a Ramallah para escuchar a 200 jóvenes músicos palestinos. Los grupos ortodoxos israelíes y los colonos no le perdonan tampoco que en 2001 tocara la apertura de Tristán e Isolda, de Wagner, porque fue el músico favorito de Hitler.
“Seguir ignorando la música de Wagner –se defendió equivale a pensar que Hitler ganó. “Nací en la Argentina;mis abuelos eran judíos rusos, pasé mi adolescencia en Israel (por la voluntad sionista de mis padres) y toda mi vida adulta en Europa. Pienso en el idioma que hable en ese momento; me siento alemán cuando cuando dirijo a Beethoven e italiano cuando dirijo a Verdi. Y eso no me provoca la sensación de no ser fiel a mí mismo –explica– sino todo lo contrario.”
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